Desde lo sucedido, todos, nuestros familiares, mis amigos y hasta los profesores del instituto me miran con una expresión que jamás había conocido antes y casi ni me hablan. Se dedican a criticar lo que tu me hiciste. Dicen que estoy irreconocible, que me dejaste tocada, que ya no soy la chica sociable y vital que conocían todos... ¡hasta me tubieron en observación! Los médicos hablaban de un síndrome... ¡¿

ero ellos que sabrán?! Son una panda de infelices incapaces de aceptar que lo que hay entre nosotros dos es demasiado grande como para poder comprenderlo.
¡Hasta mi mejor amiga, en la que confiaba tan ciegamente, me dejó de lado! Se "excusó" diciéndome que no entendía el porqué de mi actitud, que no entendía como era capaz de generar tanto daño a mi alrededor y no sentir ni un mínimo de compasión por el dolor que estaba causando...
Estú

idos. No se dan cuenta que todas aquellas noches me volvieron una mujer...
Y todas estas críticas son simples chorradas comparadas con lo que pasa en casa, ese ambiente tenso... No como nada de nada, se me hace imposible poder pegar ojo desde tu auséncia... Las mañanas las paso apoyada contra la ventana del comedor (pues pocas veces piso el instituto, total ¿de qué me sirve ir?), observando como la gente va arriba y abajo sin pensar, estresada y cansada de la rutina que crea su día a día... y no entiendo como es posible, pero siento envidia de sus vidas... hacen que me sienta vacía e inútil, excluida del presente.
La relación con mamá cada vez es más fría y distante, siempre está encerrada en su habitación y tan solo sale alguna que otra vez para desayunar y ducharse... El otro día sentí curiosidad por ver lo que hacía dentro del dormitorio, así que entré y la contemplé: me la encontré desmejorada, parecía muchísimo más delgada de lo que siempre ha sido. Tenía las manos apoyadas sobre la cabeza y su cabello rojizo y ondulado tapaba su cara completamente al mismo tiempo que iba cayendo lentamente al suelo sin rozarle ni una de sus extremidades. Cuando fue capaz de notar mi preséncia en la habitación, me clavó una mirada de asco y tristeza, con aquellos ojos ahogados... me dijo que yo ya no era su hija, que era una psicó

ata disfrazada de mi. No supe contener toda la rabia que me comía las entrañas y salió disparada como una bala y un objetivo fijo: herirle el corazón. Le grité todas las mierdas que se me pasaron por la cabeza, le dije que fui yo quien te sedujo y no al revés, todo lo que hice para que cayeras en mis brazos, todas las veces que haciamos el amor a sus espaldas, todas esas noches que apurabamos sin descanso... y desde esa pelea, el silencio se convirtió en nuestro esclavo.
No entrelazo ni cinco palabras seguidas, me pongo histérica tansolo en imaginarme lo que podría llegar a contestarme esa mala puta...
Pero ya nada me importa. Ni me entienden ni me hacen falta. Son incapaces de ponerse en nuestro lugar y pensar en toda la ansiedad que me están causando con el panorama que han inventado.
No, no les necesito y soy consciente de ello.
Solo me haces falta tú.
Sí, tú...
Aunque todo esto nos haya separado durante horas y horas y nos impidan estar juntos por culpa de unas leyes estú

idas y carentes de sentido.
Te esperaré todo el tiempo que me haga falta.
Te esperaré despierta todas las noches, impaciente, durante quinze años.
Yo... te esperaré siempre.
________________________________________ _____________________________
Who knows go out of the blind alley?
--
Evil wins when good men do nothing...
--
"La ciéncia no nos ha mostrado aún si la locura es o no lo más sublime de la inteligéncia".
--
© Nikita Batlis Photography
Previous PageNext Page